Es cierto que idiomas como el español y el japonés son más rápidos que el inglés en “sílabas por segundo”, pero la velocidad de articulación no lo es todo.
Los idiomas que se hablan más rápido tienden a incluir menos información por sílaba, compensando así la diferencia. Por el contrario, idiomas como el mandarín concentran más información en cada sílaba, aunque se hablen a menor velocidad.
Al combinar ambos factores, resulta que transmitimos información a una velocidad prácticamente constante, independientemente del idioma: aproximadamente 39 bits por segundo.
Este equilibrio recuerda al funcionamiento de las redes de comunicación, donde según Nyquist y Shannon, con menos símbolos puedes transmitir más rápido manteniendo el mismo ancho de banda.
Aunque todos los idiomas transmiten información a la misma velocidad, me pregunto qué ocurriría si midiéramos diferentes condiciones de SNR (relación señal-ruido).
En teoría, el español y el japonés deberían ser más resistentes en entornos ruidosos (bajo SNR) que idiomas de alta densidad informativa como el mandarín o el inglés.
Este es un breve artículo de divulgación científica basado en: Coupé, C., Oh, Y. M., Dediu, D., & Pellegrino, F. (2019). Different languages, similar encoding efficiency: Comparable information rates across the human communicative niche. Science Advances, 5(9). https://doi.org/10.1126/sciadv.aaw2594